EL VIAJE HA COMENZADO
¿Qué tal va todo, Antoine?
Ahora ya sabemos algo más de tu vida. Todo el mundo ha investigado. Quién tenía internet ha navegado por esos mares (buenas noticias, parece que ya han arregado la avería en el colegio) y quien no tenía ha buscado en las enciclopedias de su casa porque en la biblioteca del colegio no había nada acerca de ti, y eso que indagamos a fondo.
Sabemos que naciste en Francia, en Lyon, en 1900 y que desapareciste en 1944 cuando volabas con tu avión. De hecho, has estado desaparecido en el mar hasta el año 1998 cuando un pescador encontró una pulsera que llevaba grabado tu nombre. Tiempo más tarde aparecieron restos de tu avión aunque tu cuerpo, en realidad, nunca se encontró.
Hemos averiguado que varios de tus libros estuvieron inspirados en tus andanzas con los aviones, tanto en misiones de guerra como cuando trabajaste en líneas de correo postal. En realidad, sabemos bastante más cosas, las puedes ver en los comentarios que acompañan al primero de los textos.
Ahora que te conocemos nos hemos aventurado con tu libro. La idea es leerlo poco a poco, detenernos tras la lectura, y hablar sobre las ideas que nos sugiere. Por eso habrá diferentes cuestiones a las que responder. Algunas obligarán a investigar, por ejemplo para saber quién era ese tal León Werth a quien le ofreces la dedicatoria, o acerca del desierto del Sahara. ¿Dónde está? ¿Es grande? ¿Más que las Bardenas incluso?
Otras preguntas harán referencia a palabras extrañas que seguramente obligarán a utilizar el diccionario. La mayor parte de ellas pedirán la reflexión sobre algunas frases de esas que hay que leerlas varias veces para entender lo que nos quieren decir.
La última cuestión que vamos a plantear todos los días es un tanto extraña. Consiste en que cada uno te escriba una breve carta en la que te contará lo que le parezca oportuno. La imaginación será protagonista. Como toda aventura en su comienzo, esta tiene ahora un final incierto. Ya iremos viendo, ¿no te parece, Antoine?
Las cuestiones a las que hay que buscar respuesta en esta lectura de los primeros cuatro capítulos son:
1. Dedicas el libro “A León Werth cuando era niño”. ¿Quién era León Werth?
2. Dices que León Werth vive en Francia donde tiene hambre y frío. ¿Por qué? ¿Qué le puede ocurrir?
3. “Cuando yo tenía seis años…”. De esta forma arranca el libro. ¿Quién lo escribe? ¿Quién es el narrador?
4. ¿Qué nos quieres decir con esta frase: “Las personas grandes nunca comprenden nada por sí solas, y es agotador para los niños tener que darles siempre y siempre explicaciones”?
5. El narrador nos dice que tuvo una avería en el desierto del Sahara. ¿Dónde está? ¿Es muy grande? ¿Vive alguien allí?
6. En un momento escribes: “Imaginaos, pues, mi sorpresa cuando, al romper el día, me despertó una extraña vocecita que decía…”. ¿A quién te refieres con ese: “Imaginaos”.
7. Otra de las frases dice: “Quedé estupefacto cuando oí al hombrecito…”. ¿Qué significa “estupefacto”?
8. El aviador le dice al Principito: “Esta es la caja. El cordero que quieres está dentro”. ¿Cómo quiere que vea el Principito ese cordero?
9. Carta a Antoine.
Bueno, dicen que todo gran viaje comienza con un primer paso. El nuestro está ya andado.
Ongi izan.
garazita itsasita dijo
1.
León Werth, Saint-Exupéry y el "suicidio" del Principito
From: Sonia E. Ledesma
Sent: Viernes 30 de Abril de 2004 16:08
Estimado Sr. Conrado:
Quisiera preguntarle si sabe Ud. quién es León Werth, el mismo a quien Saint-Exupéry le dedica El principito, y en relación con esto, si no cree Ud. que de alguna manera en ese escrito se muestra un mal ejemplo, al presentar una especie de suicidio del Principito cuando, para poder regresar a su planeta, busca ser picado por una víbora venenosa.
La dedicatoria de El principito a León Werth, "el mejor amigo que tengo en el mundo", hizo más célebre a este periodista judío que su propia actividad como militante socialista. Saint-Exupéry le dedicó también Carta a un rehén, mientras Werth permanecía en la Francia ocupada por Alemania. Resulta difícil encontrar otros datos acerca de Werth, y en realidad resultan innecesarios, porque su verdadera importancia emana de su condición de símbolo de todos los oprimidos por la inhumanidad de la guerra. Sobre este tema puede leer mi comentario a Carta a un rehén en la página de Comentario de libros de este sitio.
2.
por que alemania abía ocupado Francia
3.
libre albedrío
4.
que nosotros(as) ablamos diferente y o dibujamos
cosas que los adultos no pillan.
12 Mayo 2006 | 02:13 PM